"¿Dónde está la WAR?"
Mi Historia en el Clan
En los años dorados del servidor oficial de NAIA, el nombre de LatinEmpire se grabó a fuego en la memoria de aliados y enemigos, no por el nivel de su equipo, sino por su implacable coordinación y su naturaleza cazadora. En el corazón de esta maquinaria de guerra estaba tuxevil. Aunque inicialmente saboreó el camino del daño, la cruda realidad de las bajas en el clan lo llevó a tomar una decisión de líder: asumir el manto de Aeore Shillien Saint. Sacrificó el farmeo, algo que profundamente aborrecía, para convertirse en el pilar de supervivencia y estrategia del clan, actuando como fundador y segundo al mando.
Para LatinEmpire, la única razón de existir en Lineage 2 era el PvP. Bajo la filosofía de que el juego se disfrutaba peleando, mantuvieron guerras abiertas con hasta 30 clanes en simultáneo (incluyendo colosos como ninthlegion, godsofolympus y criminals). No eran el clan con el equipamiento más pesado ni los niveles más altos, pero lo compensaban con astucia táctica y una disciplina militar de comunicación: en las partys de tuxevil, estar en RaidCall no era negociable; si no escuchabas las órdenes, te quedabas fuera.
La guerra de LatinEmpire se libraba al estilo ninja. Tuxevil, combinando sus habilidades técnicas con su visión estratégica, desarrolló un sistema de alertas automatizado que rastreaba y detectaba enemigos en las zonas de farmeo, notificando instantáneamente al chat del clan. El grito de guerra inevitable en el chat siempre era el mismo: “¿Dónde está la WAR?”. En segundos, la party caía como una tormenta sobre los rivales desprevenidos, logrando mantener la gran mayoría de sus scores de guerra en positivo y ganándose el respeto forzado de los jugadores top del servidor.
Aunque nunca reclamaron un castillo propio, controlaron múltiples fortalezas y se convirtieron en aliados cruciales para las defensas de los clanes más poderosos de NAIA. Las entradas a instancias míticas como Istina, Octavis y Parnassus pasaron a la historia del clan como escenarios de batallas épicas, donde el soporte impecable de tuxevil desesperó a rivales y levantó oleadas de haters acérrimos como hator1 y xHaseo. LatinEmpire no jugaba a farmear; jugaba a cazar, y tuxevil fue el cerebro y el guardián de esa era inolvidable.
